Definir el alcance, responsables, tiempos, áreas involucradas, prioridades y entregables del proyecto.
En esta etapa se confirma qué se va a implementar primero, qué procesos entran en la primera fase y qué resultados espera la empresa.
Crear la estructura base de la plataforma: usuarios, roles, permisos, monedas, zonas horarias, idioma, seguridad, equipos de trabajo y configuración general.
Esta etapa deja preparado el ambiente para que la empresa pueda operar de forma ordenada.
Diseñar dentro del CRM los procesos de ventas, marketing, servicio al cliente o cobranza, según el caso.
Aquí se crean embudos, etapas, actividades, responsables, reglas de avance, motivos de pérdida y criterios para controlar cada proceso.
Configurar los datos que la empresa necesita capturar y consultar.
Se crean campos personalizados, formularios, vistas, filtros, listas y reglas para que la información sea clara, útil y fácil de gestionar.
Importar la información actual de clientes, prospectos, contactos, empresas, oportunidades o tickets.
Antes de migrar, se recomienda limpiar duplicados, corregir errores, eliminar información innecesaria y definir reglas para mantener la calidad de los datos.
Conectar el CRM con las aplicaciones que ya usa la empresa.
Puede incluir WhatsApp, correo electrónico, formularios web, landing pages, ERP, facturación, ecommerce, mesa de ayuda, telefonía, herramientas de marketing o plataformas externas.
Crear tableros de control para medir la operación.
Algunos indicadores pueden ser: leads generados, oportunidades creadas, tasa de conversión, ventas ganadas, ventas perdidas, tiempo de respuesta, actividades realizadas, productividad por usuario y cumplimiento de metas.
Entrenar a usuarios, supervisores y administradores del CRM.
La capacitación debe enfocarse en el uso diario, responsabilidades de cada rol, buenas prácticas, reglas de registro de información y beneficios para el equipo.
Validar que los procesos funcionen correctamente antes de poner el CRM en operación completa.
Se revisan embudos, campos, automatizaciones, permisos, reportes, integraciones y calidad de datos. Luego se corrigen errores y se hacen ajustes.
Iniciar el uso formal del CRM con los equipos definidos.
En esta etapa se acompaña al equipo, se resuelven dudas, se corrigen desviaciones y se refuerza el uso correcto de la herramienta.
Medir el uso del CRM, revisar indicadores, identificar problemas y optimizar el modelo.
La implementación no termina cuando el CRM empieza a funcionar. Debe evolucionar con el negocio, sus procesos, sus clientes y sus objetivos comerciales.